En el Índice de Percepción de la Corrupción 2017 de Transparencia Internacional, Europa del Este fue una de las regiones mundiales peor paradas, con una puntuación promedio comparable a la de Asia Central. Es muy fácil ver por qué: Bielorrusia, Serbia y Ucrania, pero también Estados miembros de la UE como Rumanía, Bulgaria y Croacia, son países en los que los niveles de percepción de la corrupción son muy altos. En este contexto, solo la Fiscalía Europea puede aportar una solución duradera.

Francesco Saraceno ha sido considerado esta semana uno de los cincuenta economistas más influyentes del mundo, de acuerdo con la última clasificación de «Focus Economics». En esta segunda parte de nuestro diálogo con él, con motivo de la publicación en italiano de su libro «La scienza inutile: tutto quello che non abbiamo voluto imparare dall’economia», de la editorial LUISS University Press, intentamos comprender con mayor precisión cómo se podrían arreglar las deficiencias de la UE.

LA MIRADA EUROPEA tiene el lujo de presentar en exclusiva un diálogo con el economista siciliano Francesco Saraceno, con motivo de la publicación en italiano de su libro «La scienza inutile: tutto quello che non abbiamo voluto imparare dall’economia», de la editorial LUISS University Press, una obra de referencia para comprender la complejidad de los problemas económicos que aquejan a la zona euro y cómo resolverlos.

Siempre que se habla de presupuestos a alguno le viene la parálisis facial, otros entran en crisis y la mayoría bosteza. Sí, en efecto hablar de política presupuestaria no es divertido, pero la Comisión presentó a principios de mayo su propuesta para el periodo 2020-2027 y vale la pena analizarla porque se trata del primer movimiento de una sinfonía bélica que compondrán todos los Estados miembros en Bruselas para decidir en qué se gastarán nuestro dinero durante los próximo siete años.