En el Índice de Percepción de la Corrupción 2017 de Transparencia Internacional, Europa del Este fue una de las regiones mundiales peor paradas, con una puntuación promedio comparable a la de Asia Central. Es muy fácil ver por qué: Bielorrusia, Serbia y Ucrania, pero también Estados miembros de la UE como Rumanía, Bulgaria y Croacia, son países en los que los niveles de percepción de la corrupción son muy altos. En este contexto, solo la Fiscalía Europea puede aportar una solución duradera.

Los problemas dentro y fuera de Europa continúan acumulándose. Puesto que nuestros políticos se obstinan en no aportar soluciones al Brexit, a la cuestión migratoria o a la mejora de la unión monetaria, ¿no habría llegado el momento de encerrarlos en una sala hasta que alcanzasen un acuerdo? LA MIRADA EUROPEA tiene el lujo de presentar el análisis de Jorge Valero, periodista económico en EURACTIV y corresponsal en Bruselas para elEconomista.es.

«Siento que, más allá de la creación de una maquinaria internacional, lo importante es crear un ideal de paz en torno al reconocimiento de ciertos derechos democráticos fundamentales. Los europeos merecen que se les dé esperanza, no sin cierto nivel de fe y de idealismo». Seán MacBride (1948)

En Bruselas no captan el concepto. Parece como si, después de años trabajando en cuestiones técnicas en las instituciones, los políticos hubiesen perdido el pulso de la sociedad. Tras la pausa estiva, retomamos el curso político con entusiasmo y ganas de provocar el debate.

«Esta Europa no puede ser una fortaleza que nos blinde de los demás, debe ser una Europa abierta». Helmut Kohl (1991)