En este último itinerario por Europa, descubrimos cómo el sur, durante años acusado de poco fiable, se ha levantado y reclama recobrar el lugar que le corresponde en la UE. Si Italia atraviesa un momento de hartazgo generalizado, otros países como Portugal proponen no solo una nueva concepción de la política, sino también medidas de esperanza para un continente que ha confundido tecnocracia con austeridad.

«Schengen se ha dado sin tener una frontera común y el euro, sin tener instituciones ni política fiscal ni bancaria para sostenerlo». Luis Garicano (2017)

En el marco de las Consultas Ciudadanas, organizadas por la Secretaría de Estado para la Unión Europea, perteneciente al Ministerio de Asuntos Exteriores, los alumnos de la universidad madrileña pudieron asistir a una jornada de reflexión el pasado 18 de junio, en la que participó Rafael Guillermo López Juárez, fundador de LA MIRADA EUROPEA, junto con otros representantes de la Unión de Europeístas y Federalistas de Madrid, de PanEuropa Juventud, del partido VOLT y de la Red de Estudiantes Erasmus de España.

Sí, hace falta una reforma profunda, pero se puede hacer solo si en nuestra casa no prevalece la locura. LA MIRADA EUROPEA tiene el placer de presentar uno de los análisis más lúcidos de los últimos años sobre la UE, escrito por el politólogo italiano Roberto Castaldi, quien retrata con maestría los retos que tenemos por delante y cómo afrontarlos.

«¿Por qué Europa ha respondido tan mal a su crisis? Ya he apuntado parte de la respuesta: muchos dirigentes del continente parecen decididos a «helenizar» el cuento y creer que quienes atraviesan dificultades —no solo Grecia— han llegado ahí por culpa de la irresponsabilidad fiscal. Y, con esta premisa falsa, se busca un remedio falso: si el problema era el despilfarro fiscal, la rectitud fiscal debería ser la solución. Se presenta la economía como una obra moral, pero con otra vuelta de tuerca: en realidad, los pecados por los que se pena jamás tuvieron lugar». Paul Krugman (2014)

El 29 de mayo el comisario Oettinger volvió a meter la pata. En una entrevista a la «Deutsche Welle», el actual comisario de programación financiera y presupuestos sugirió que los mercados enseñarían a los italianos «a no votar a populistas». Tras sus torpes pero clarividentes declaraciones, ofrecemos el análisis de Frédéric Simon, periodista especializado en asuntos europeos, quien nos explica por qué tal vez Oettinger tenga en parte razón.