El Partido Popular Europeo (PPE) ha sido, es y será un partido clave en la construcción europea. Sin embargo, su estrategia política de los últimos años, caracterizada por una parálisis tranquila cuando no por una apuesta firme por la supremacía de los Estados-nación, está llevando al partido a una lenta agonía electoral.

Varios meses después de que el Partido Popular y el Partido Socialista europeos eligiesen, respectivamente, a Manfred Weber y a Frans Timmermans como candidatos a presidir la Comisión, los liberales han decidido presentar un «Equipo Europa» con siete miembros. El formato de por sí es inédito, pero lo que más ha gustado ha sido la presencia de Margrethe Vestager, la actual comisaria europea de competencia. ¿Estamos ante una posible Comisión presidida por una mujer?